Revista Intercambio, N° 39, Octubre 2017, José Iván Dávalos, "Cambio climático, ¿causa de migración interna?"

Cambio climático, ¿causa de migración interna?

Producto de las inundaciones ocasionadas por el Niño Costero este año, muchas viviendas resultaron afectadas

En el Perú, más de 1.7 millones de personas se han visto afectadas en 25 regiones del país (con mayor impacto en las regiones Ancash, La Libertad, Lambayeque y Piura) debido a los desastres ocurridos a consecuencia del Fenómeno El Niño Costero, entre enero y abril del presente año. Así, se calcula que más de 280,000 personas han perdido sus viviendas, existiendo al presente alrededor de 12 mil personas damnificadas que aún se encuentran en albergues o sitios espontáneos, principalmente en la región Piura.

El Perú está intentando impulsar actualmente un complejo proceso de reconstrucción sin haber saneado de forma radical ni contundente las vicisitudes de la emergencia, dentro de la cual, como se advirtiera, miles de personas se vieron en la necesidad de desplazarse a campamentos temporales y otros lugares de acogida.

Lamentablemente este panorama se presenta con similares matices alrededor del mundo, donde se suceden sequías mortales en el África, feroces inundaciones, islas que empiezan a desaparecer por la subida del nivel del mar, provocando el desplazamiento forzoso de millones de personas. Según estimaciones del Observatorio de Desplazamiento Interno (IDMC por sus siglas en inglés), en el año 2013, aproximadamente 22 millones de personas fueron desplazadas alrededor del mundo debido a desastres provocados, en gran medida, por fenómenos climáticos o terremotos; eso es casi tres veces más que las migraciones provocadas por conflictos en el mismo año[1].

Según el Tyndall Center de Inglaterra, el Perú es el tercer país más vulnerable al cambio climático después de Bangladesh y Honduras. El deshielo es una de las consecuencias del cambio climático que hacen que el Perú, que tiene el 71% de los glaciares tropicales del mundo, sea altamente vulnerable[2]. Asimismo, el 56% de peruanos vive en la costa, que solo representa el 10% del territorio nacional y es una zona desértica, a donde no llega ni el 2% de las fuentes naturales de agua. Otro factor de vulnerabilidad lo constituye la deforestación de la Amazonía, debido a la tala ilegal de madera y la minería informal/ilegal.

Es necesario apuntar que factores medioambientales siempre han sido determinantes para la migración -aunque poco se haya hablado de éstos en el Perú a pesar de su marcada vulnerabilidad ante los mismos- en la medida en que las personas huyen para sobrevivir de desastres naturales o, cuando al enfrentarse a duras condiciones medioambientales en deterioro, se desplazan a otros lugares en busca de nuevas oportunidades de vida y socio laborales.

Así, en un futuro cada vez más cercano, se prevé que el cambio climático propiciará la aparición tanto de desastres repentinos como paulatinos y el deterioro gradual del medio ambiente, situaciones que provocarán inevitablemente mayores desplazamientos poblacionales como una respuesta lógica de sobrevivencia, que no es sino la resiliencia, aquella capacidad de las comunidades para adaptarse positivamente a situaciones adversas.

La escasez de agua producida por el cambio climático es una de la principales razones por lo que la población se ve obligada a migrar.

En este contexto, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), como el organismo de las Naciones Unidas para la Migración, ensaya la siguiente definición para la migración ambiental:

“Los migrantes por motivos ambientales son personas o grupos de personas que debido a, principalmente, cambios repentinos y graduales en el medio ambiente, que inciden negativamente en sus vidas o en sus condiciones de vida, se ven obligados o deciden abandonar sus viviendas habituales, ya sea de manera temporal o permanente, y se desplazan a otras partes de su propio país o fuera del mismo”[3].

De acuerdo a la definición que precede, la migración medio ambiental puede ser interna o internacional, forzosa o voluntaria, existiendo una línea casi invisible entre ambas.

El Dr. Teófilo Altamirano, antropólogo y pionero de los estudios migratorios en el Perú, apunta que los desplazados por el Fenómeno del Niño (acaecido en los meses de marzo y abril pasados en la región del norte del país) constituyen desde ya una expresión de desplazados climáticos.

Como un aporte a esta dramática afirmación, el Dr. Altamirano se refiere a su experiencia dentro de un estudio piloto realizado bajo su liderazgo, junto al Instituto para el Medio ambiente y Seguridad Humana[4], en cuatro zonas del Perú: Piura, el Callejón de Huaylas (especialmente en la Cordillera Negra, Ancash), el Nevado Huaytapallana (Junín) y la provincia de Espinar (Cusco).

Tal estudio e investigaciones revelaron procesos de migración interna vinculados a cambios climáticos como los experimentados, que han devenido en la escasez de agua (las fuentes de agua se vienen secando), especialmente en la provincia de Espinar en el Cusco y en la zona del nevado Huaytapallana.

En una reciente entrevista, el Dr. Altamirano indica como “causas convencionales que las personas elaboran, en torno a la necesidad de migrar a las ciudades, el tener mejores condiciones de trabajo, de educación, de salud, más prestigio, etc.”, donde “…se ha añadido un nuevo factor, señalado por los propios actores sociales de las zonas estudiadas, como es la falta de agua, la que inhibe la salubridad y la sostenibilidad alimentaria, entre otros factores…”, para confirmar de forma concluyente que “…si bien debemos profundizar los estudios, podemos decir que el cambio climático es un factor que produce la migración interna en el Perú”[5].

Los migrantes por motivos ambientales son personas que debido a, principalmente, cambios repentinos y graduales en el medio ambiente, se ven obligados o deciden abandonar sus viviendas habituales, ya sea de manera temporal o permanente.

Así pues, puede señalarse que, si bien la migración se convierte en una estrategia de adaptación que permite a las comunidades afrontar cambios medioambientales, deben conjugarse simultáneamente otros factores. Las personas desplazadas se movilizarán hacia otros lugares de acogida; un gran porcentaje de éstas se desplazará hacia las ciudades, donde deberá adaptarse y afrontar otras problemáticas como la sobrepoblación, la contaminación, problemas en la provisión y acceso a servicios básicos, especialmente agua y saneamiento, entre otros. Así, el migrante climático, al dejar su entorno que ya no es sostenible para su habitabilidad, debe adaptarse a otro lugar donde también encuentra dificultades, si bien no similares a los de su comunidad y/o lugar de origen, sí son de gran complejidad y requieren de capacidad de resiliencia.

En este punto conviene introducir una reflexión adicional: resulta complejo reconocer si las causas de la migración han sido los aspectos socioeconómicos o los ambientales propiamente dichos, ya que justamente quienes sufren con mayor violencia las consecuencias negativas del cambio climático son las poblaciones más empobrecidas y vulnerables.

A fin de aportar a la gestión de la migración por motivos ambientales, la OIM plantea los siguientes objetivos: (i) evitar, en la medida de lo posible, la migración forzosa como consecuencia de factores medioambientales; (ii) proporcionar asistencia y protección a las comunidades afectadas donde se observa una migración forzosa, y (iii) apoyar a identificar soluciones duraderas a su situación y  promover la migración como estrategia de adaptación al cambio climático, pero de manera planificada, fomentando la capacidad de resistencia y recuperación de las comunidades afectadas.

Asimismo, es importante introducir una perspectiva de gestión exhaustiva de la migración a los vínculos entre migración, cambio climático y medio ambiente[6]. El desarrollo sostenible es una parte integrante de esta perspectiva, que se lleva a cabo mediante la reducción de riesgo de desastres y medidas de adaptación al cambio climático. La OIM, a través de sus actividades, apoya a reducir la vulnerabilidad de las poblaciones y comunidades expuestas a factores de riesgo ambiental, prestando asistencia a las poblaciones que se desplazan por causa de desastres y cambio climático.

Finalmente, en su afán por contribuir a la comprensión de los fenómenos del Desplazamiento y Migración Internos en el Perú[7], la OIM realizó sendos estudios en el año 2015, además de la publicación Migraciones Internas en el Perú a nivel departamental,reafirmando su compromiso por aportar en el fortalecimiento de planificación de políticas públicas del Estado para la protección de la dignidad y los derechos de los migrantes y sus familias; así como, ahondar en las actuales tendencias del desplazamiento interno, sus causas -una de las más importantes, las surgidas por desastres naturales-, características y efectos para la formulación de políticas efectivas en la materia.

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[1] www.iom.int/es/news/la-oim-participa-en-la-reunion-de-la-cop20-sobre-cambio-climatico-en-lima-peru
[2] http://rpp.pe/lima/actualidad/por-que-el-peru-es-tan-vulnerable-al-cambio-climatico-noticia-747066
[3] 94ª Reunión del Consejo de la OIM (2007).
[4] Proyecto piloto no publicado, realizado bajo el auspiciado del Institute for Environment and Human Security (UNU-EHS), 2013.
[5] www.facebook.com/OIM.PERU/videos/1787790941551060/
[6] www.environmentalmigration.iom.int/es/oim-y-migraci%C3%B3n-por-motivos-ambientales
[7] Publicaciones OIM: www.oimperu.org/sitehome/publicaciones


José Iván Dávalos

Jede de la Misión de OIM (Organización Internacional para las Migraciones) en el Perú

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